Fuente de la imagen:Quintatinta
CoprógenasCoprógenasVoy ahora a permitirme oficiar de filósofo, discutiendo sobre la estética del género literario que llamaré coprógeno, con el feliz neologismo acuñado por el autor de Páginas Turbias. Porque a la Estética, a la metafísica de la belleza, pertenece la mierda, si bien del mismo modo que pertenecen lo feo y lo ridículo, a saber: por la ley de los contrarios; ni más ni menos que a los tratados de Óptica pertenece dar razón no sólo de la luz, sino también de las sombras.
Páginas turbias
Prólogo
IV
Estética de la mierda
La mierda es la quintaesencia del ridículo. Ridículo o motivo de risa, es, como dijo el respetable Estagirita:-Lo deforme sin culpa y sin daño-,como quiera que la culpa o el daño no mueven a risa, sino al castigo la culpa y a la compasión el daño, sólo se halla en la mierda. Porque la deformidad ya provenga de defectos puramente naturales, como, por ejemplo, la cojera, ya surja del contraste repentinamente percibido entre lo ideal y lo real, es decir, entre el juicio que formamos de una cosa y la realidad de la misma cosa radicalmente contraria a aquel juicio; la deformidad, digo, no suele mover a risa si no tiene puntas y ribetes de culpabilidad ligera. No excitan la risa ni el cojo, si no es que neciamente desconoce su cojera, empeñándose, v.g., en apostárselas con el mejor bailarín en los trenzados de pies o con el mejor andarín en la carrera, ni el hombre de bien que toma el rábano de la realidad por las hojas del idealismo, si no es que procede con precipitación y ligereza reñidas con la prudencia.
Pero en la mierda encaja la definición del ridículo de Aristóteles como anillo en dedo. Deforme-no se puede negar-lo es la mierda, que aun por eso, nadie la da a luz sin buscar pudorosamente la complicidad de las sombras. Y el lenguaje-testigo de mayor excepción en puntos de decencia-, a sacar algún desaguisado a la vergüenza, lo llama, con Quevedo, descubrir la caca; y a deformar las buenas trazas de un negocio cualquiera, lo llama, con todo el mundo, cagarla.
Páginas turbias
(Prólogo de P.Coloma SJ)
por X.
Aromas literarios
Hace muy poco llegó a mis manos este librito: Coprógenas Páginas Turbias, por X., en una edición de stvdivm del año 1972, Madrid. Venía con una etiqueta dorada y pegada, en la que ponía: Librería "VIDA NUEVA", APART 3384, Chile, 408, GUAYAQUIL.El librito igual que el de «El especialista», me lo regalaba Asdrúbal Hernández, amigo del alma y genial cuentista, del que disfrutamos unos pocos, hasta que la multitud descubra lo que se está perdiendo, o lea a Marcial: «Admiras, Vacerra, solamente a los antiguos y no alabas más que a los poetas muertos. Perdona, te lo ruego, Vacerra: no vale la pena morir para gustarte».El librito traía su dedicatoria: «Para Ar Lor que sacará petróleo a todo esto, firmado Gavilán». Pues sí, sacar petróleo de la mierda, no es mala idea y el prologuista lo ha conseguido. Aunque su lenguaje está algo adocenado, para nuestro gusto actual, el prólogo es una preciosidad literaria.
Se le atribuye al P. Coloma SJ, Luis Coloma y también a su hermano Gonzalo. Lo dejaremos en P. Coloma, aplicando el efecto Mateo. Este prólogo consta de los siguientes y aromáticos capítulos:
I.Introducción.-II. La mierda por el arte.-III. La mierda por la moral.-IV. Estética de la mierda.-V. Ensayo histórico-crítico sobre la mierda literaria.Alusión a la mierda literaria India.Mierda literaria grecolatina.Mierda literaria castellana: desde su aparición hasta el siglo xVI: siglo de oro: periodo seudoclásico.-VI. Por qué se omite la historia crítica de la mierda literaria moderna.-VII. Teoría jurídica sobre la propiedad de la mierda literaria. Semirepresentación.
¿Qué es la mierda?
«La mierda es la quintaesencia del ridículo. Ridículo o motivo de risa, es como dijo el respetable Estagirita:-Lo deforme sin culpa y sin daño-, como quiera que la culpa y el daño no mueven a risa, sino al castigo la culpa y a la compasión el daño. Y cata aquí por qué el ridículo, tal como lo define Aristóteles, sin rastro ni de culpa ni de daño, sólo se halla en la mierda».
Ingenioso el P. Coloma, ¿verdad? Cita brevemente algunos de los pasajes de los papeles inmortales, donde la mierda, permanecerá sin corromperse y adherida ,IN SAECULA SAECULORUM:
«En la tragicomedia Anfitrión, el dios Mercurio, mientras guarda las espaldas a su mal entretenido padre, mata sus ocios entreteniéndose a su vez en asustar al esclavo Sosias, en cuya presencia hace como que no repara.-Homo olet quidam!...-dice con voz amenazadora, olfateando el aire.-¡Me huele a hombre!...-Y Sosias, derretido ya de puro miedo en impura cera amarilla-y es frase de los lacayos de Tirso-, se pregunta a sí mismo, angustiado por la conciencia de su mal hecho:-Numnam ego obolui?...-; que viene a ser:-¿Si habrá olido mi descarga?...»
«Horacio no se anda con chiquitas. En la sátira 8.ª del libro I, el dios Príapo, cargado de ver en los alrededores de su estatua a las dos famosas nigromantas Canidia y Sagana afanadas en recoger huesos de muertos y hierbas dañinas que emplear en su maleficios, dice, sin eufemismos de ningún género:
-Para ahuyentar a esas brujas,
solté repentino pedo
sonoro, como vejiga
que estalla henchida de viento».
Y el prólogo sigue haciendo las delicias del que lo lee. A continuación de él, XX copropoemillas acompañados de una moraleja:
II
Lamentábase el pobre Don Servando,
porque cagaba blando.
Y a los diablos se daba Don Arturo,
porque cagaba duro.
***
En el mundo, ¡oh lector!, -¡es cosa fuerte!-
ninguno está contento con su suerte.
VI
Por no gastar, Don Desiderio Angulo
no usa papel para limpiarse el culo.
Pero de la camisa en los faldones,
pinta, en cambio, al pastel, constelaciones.
Y en lejía, jabón y en lavandera,
consume Angulo su fortuna entera.
***
Como ves, el apólogo es muy claro:
lector querido, lo barato es caro.
XII
Por tirarse una pluma,
se cagó en los calzones Moctezuma.
En igual caso, Napoleón Primero
en pura mierda se manchó el trasero.
Y otros muchos muchos, sin ser Napoleones,
se han cagado también en los calzones.
***
¡No aflojes nunca a la pasión la cuerda!
Lo que empieza en pedo, acaba en mierda...
XVII
Se peía, con ruido, Baldomero,
y todos le tenían por grosero.
Se peía, sin ruido, Bernardino,
y todos le tenían por muy fino.
***
Dijo bien un filósofo profundo:
¡Todo es cuestión de formas en el mundo!
«Coprógenas» es una «singularidad» literaria, al igual que «El especialista», son baratijas, pero hechas con tanta pasión que igualan a las joyas verdaderas y pueden ser exhibidas como tales. Al juntar «El especialista» y «Coprógenas», el uno «los retretes», el otro «la mierda», las sinergias literarias aumentan y ambas obras se complementan y adquieren «más valor» que el que tenían cada una por separado. Un escritor debe estar atento también a estas cuestiones menores, saber donde se «ubica» su obra, para evitar «tirar un pedo en un funeral». No es nada fácil, pues el amor que se tiene a la propia obra, supera con creces al sentido de la mesura, por muy desarrollado que se tenga. La sensación de que los escritos de uno o de una son el «ombligo» de cuanto pueda escribirse sobre un tema cualquiera, es difícil de erradicar, pero no imposible. Leer mucho y comprobar que los grandes no tienen esta clase de vicio literario, es fundamental. Obras menores como «Coprógenas» y «El especialista», que nunca pueden aspirar (se ahogarían con su propio olor) a ser obras maestras literarias, demuestran que se puede conseguirlo sin tener dichas aspiraciones.
Luis Markos
Leer el libro aquí, por gentileza de Quintatinta
Quintatinta, sobre «Coprógenas»
Sobre el P. Coloma
Una curiosidad: Cátedra de Skatología
Otra curiosidad: Institut d'Estudis Escatològics
The Bullit Blog, más sobre «Coprógenas»
«El especialista»
Abajo, sobre Horacio y el «pedo de Príapo»:
EL DIOS PRÍAPO Y LAS BRUJAS CANIDIA Y SAGANA (HORACIO, SÁTIRAS, I, VIII)